Baserriak
 
Baserriak
Garaixek
Dorretxeak
Estilo Neovasco
Txakoli
Pilota
Baserriak
 
imagen
La construcción de caseríos con un aspecto similar a los actuales data del siglo XV. Con anterioridad  las construcciones donde habitaban los campesinos dedicados a las labores agrícolas eran una especie de grandes cabañas cuya estructura estaba formada por postes de madera,  paredes de tabla y cubierta de teja. Hacia finales del siglo XV es cuando algunos privilegiados comienzan a construir sus moradas de mampostería, circunstancia que sólo se generalizará a partir del siglo XVI.El caserío nace como una explotación agrícola principalmente destinada al sustento de una familia en un régimen semiautárquico.  El cambio económico acaecido durante el siglo XX produce entre los años 1960 y 1980 una evolución hacia la agricultura de tipo parcial, de forma que todos o parte de los integrantes de la familia trabajan fuera del caserío. Como consecuencia se produce  el abandono de parte de las tierras de cultivo y/o la plantación en ellas de  árboles de repoblación.

A partir de 1980 se inicia un proceso de desagrarización del caserío. Pasa a ser éste un edificio residencial, bien ocupado por los tradicionales propietarios (descendientes de quienes en algún momento se dedicaron a la agricultura) o bien de personas llegadas de la ciudad que, ante la imposibilidad de realizar nuevas construcciones, rehabilitan los caseríos. Las tierras se convierten muchas veces en un lastre con el que no se sabe muy bien qué hacer. Los precios de la madera marcarán en los inicios del siglo XXI incluso el creciente desinterés por la explotación forestal.

Solo un porcentaje relativamente reducido de caseríos perviven como explotación agraria rentable y para ello ésta ha cambiado totalmente los modos tradicionales de explotación y ello reclama inversiones relativamente fuertes y no poco talante empresarial.
 
Bizkaia cuenta con 15.000 caseríos repartidos por todo el territorio

EL CASERÍO es la construcción típica rural de la mayor parte de Euskal Herria entre los siglos XVI y XX. En Bizkaia, el parque de este tipo de edificaciones con su imagen romántica, cubierta a dos aguas y rectangulares se conserva en gran medida y, aunque van desapareciendo algunos en las zonas más próximas a las grandes urbes, actualmente existen unos 15.000 baserris repartidos por todo el territorio.

Aún quedan restos parciales de los caseríos iniciales, formando parte de los actuales, pero «no puede ni debe buscarse la existencia de un caserío originario» ya que surgen de manera conjunta, por centenares, en la última década del siglo XV (1490-1500), explica el arquitecto Juan Ángel Larrañaga, uno de los autores del libro La arquitectura del caserío en Euskal Herria. «Esto no significa que no existieran caseríos anteriores a esta fecha, pero eran otro tipo de edificaciones, de pequeñas dimensiones y cada una con su función: una para vivienda, otra para el grano..», comenta. Y, precisamente, la principal característica del baserri es la «autosuficiencia». En ellos coexiste la vivienda, la cuadra para el ganado, el pajar, la zona de taller, el almacén para los alimentos... «La idea es que el caserío debía de tener suficientes cosas como para autoabastecerse».

Así, con la llegada de un periodo de bonanza económica, que coincide con la salida de la Edad Media y que «invita a gastar más y con más alegría», empezaron a construirse edificios más grandes, con materiales de calidad y con una estética más o menos parecida en todo el territorio. Eran lo que actualmente conocemos como el caserío vasco. «Sucede de golpe. Hacia el año 1500 empiezan a edificarse miles de baserris», apunta. Las antiguas construcciones se derriban «gustosamente» por lo que se conserva muy poco de ellas.

A ello contribuye también el desarrollo de los conocimientos técnicos de los antiguos artesanos. Y es que «hay que romper el mito de que los caseríos los construían los propios labradores. Es falso. Los artesanos, actuales arquitectos, que también hacían otro tipo de edificaciones, como catedrales, son los verdaderos constructores del caserío».
Plano
Los usos del baserri

En las primeras construcciones, tan sólo el 20% del caserío se destina a vivienda ya que el resto es necesario para cumplir con el objetivo de un hogar autosuficiente. «El baserri es para una unidad familiar, abuelos, padres e hijos, y todos dormían en el mismo sitio, a veces, también los que trabajaban en el caserío», explica Larrañaga. Sin embargo, las necesidades de los baserritarras van cambiando con el paso del tiempo. Así, a partir de 1650, se se empiezan a diferenciar dormitorios, lo que afecta a la distribución: «Aparecen caseríos más grandes y las habitaciones pasan a la zona de arriba, donde hasta entonces se guardaba el grano, y éste pasa a la bajocubierta».

Además, hasta ese momento, los caseríos eran propiedad del baserritarra, pero la pérdida de apuestas de juego, los nuevos matrimonios o la ruina de los labradores hacen que algunos acumulen propiedades y surge la figura del arrendatario. «Si no ocurría algo así, la transmisión del caserío de padre a hijo se llevaba a rajatabla».

De la colaboración entre los arquitectos José Luis Loinaz, Alberto Zulueta, el propio Juan Ángel Larrañaga, y el historiador Alberto Santana, nació el libro La arquitectura del caserío en Euskal Herria, un documento «inédito» que recoge la historia, la tipología y los usos del baserri y que ha sido galardonado con un premio del Colegio de Arquitectos Vasco Navarro.

¿Hemos perdido caseríos?

El parque se mantiene en gran medida, aunque se están perdiendo caseríos en zonas próximas a las urbes. Lo que sí han tenido han sido muchísimos cambios. Caseríos originales, realmente, hay muy pocos.

¿Renovarse o morir?

Se han modificado enormemente. Reconstrucciones completas ha habido muchas a lo largo de la historia ya que los caseríos se han quemado mucho porque su estructura es, generalmente, de madera. No tiene sentido dejar que se pierda esta propiedad mientras sirva para vivir por eso se han rehabilitado.

¡Debe costar una fortuna!

Lo que pasa es que en este país se ha despreciado mucho el edificio histórico. En Europa, en vez de apostar tanto por la modernidad se han preocupado de los edificios antiguos. Esta idea está llegando ahora a Euskadi lo que hace que gran parte del gasto de los caseríos provenga del descuido de muchos años atrás.

¿Ayudan en algo las instituciones?

Se está empezando a clasificar la arquitectura popular para conocer lo que tiene valor histórico y mimarlo. No podemos ir tirando las cosas por la borda como si fuéramos nuevos ricos. De esto viene que luego lleguen ayudas de las instituciones.
Entonces, si le dejan a uno en herencia un viejo caserío, ¿es una ruina?
Se puede vender y le aseguro que se compran caro. Son muy golosos.

¿Para qué los quieren?

Algunos para crear un agroturismo.
Y, ¿de casita para ir los fines de semana?
Es una época pasada, aunque puede suceder en zonas lejanas a las urbes. Sin embargo, la mayoría de la gente que tiene un caserío vive en él y de él, de una forma u otra.

¿Se puede hablar de nuevos caseríos?

Se hacen viviendas unifamiliares con aspectos formales derivados de los antiguos case-ríos, con su mismo aspecto romántico, pero no son estrictamente un baserri.

Fuente Deia y el libro La arquitectura del caserío en Euskal Herria

Entre las fotos contenidas en esta web puedes ver algunas fotos de caserios vascos. Las fuentes del texto y fotos hay que agradecer al DEIA y al libro de los arquitectos José Luis Loinaz, Alberto Zulueta, el propio Juan Ángel Larrañaga, y el historiador Alberto Santana, La arquitectura del caserío en Euskal Herria.

Legorburu Ibarra probablemente desaparecido.
Legorburu Ibarra
Munukogoikoa
Munukogoikoa
Arbolarte, caserio de Larrabetzu que aparece en la revista Hermes,en 1919, desconozco si todavia existe.
Arbolarte Larrabetzu
Artabene. Es un caserío modesto, construido a finales del siglo XVI. Ubicado en el barrio Eroso de Bedia fue profundamente reformado en su volumen y organización funcional en 1820.
Artabene
Bernaola Bekoa. Reúne algunos de los elementos arquitectónicos que mejor caracterizan a la vivienda arratiana de los siglos XVIII y XIX. El edificio, situado en el municipio de Dima, está planteado como una célula bifamiliar muy ordenada, con dos viviendas independientes de distribución simétrica.
Bernaolabekoa
Bolunburu, Larrabetzu . Construido en el siglo XVI, con cuadra en la planta baja, vivienda en la primera y lastatia en la segunda.
Bolumburu
Astoreka
Astoreka
Caserio desconocido de Lemoa.
imagen
Caserio Goienetxe, solar original del apellido Goienetxe (Goyeneche, Gojeneche,Goxeneche o Goyenechea), construido con anterioridad a 1511, en cuya fogueración se decia que “En las casas de Goienche bibe Juan de Goyenche e su mujer e su madre”. En 1514 se cita que: “En la casa de Gogeneche ay un fuego”.

En 1567 Escritura de obligación otorgado por Martin de Goyeneche , como principal deudor vecino de Larrabezua y Antonio de Uribarri, vecino de Bilbao como su fiador de pagar 2063 reales y un cuartillo procedentes de una pieza de Holanda.

Martin Goyeneche, nace aproximadamente en 1590.

En 1770 Demanda puesta por Domingo de Gojeneche vecino de la anteiglesia de Larrabezua, contra Martin de Garaita, vecino de Amorebieta, detentador de la caseria “Azcarraga” sobre la restitucion de un monte arbolar perteneciente a la caseria “Goyeneche” sita en Larrabezua.

En 1848 Autos de Pedro de Inza y Agustin de…..para que se retenga a Emeterio Goyeneche la leña esquilmada en el monte “Telleria”.

En 1902, habitaron los hermanos Maria Paz y Victor Julian de Goyeneche y Badiola, hijos de Julian Goyeneche y Zarandona, domiciliados en Bilbao. En la guerra civil fue lugar de reunión de soldados en la defensa de Bizkargi.
Goienetxe
Es un sólido edificio de mampostería de planta rectangular con cubierta a dos aguas y estructura interior levantada sobre postes  apoyados sobre zapatas de piedra. Esta orientado este-oeste y esta formado por planta baja, planta primera y ganbara. Originalmente carecía de balcón, posee soportal y porche lateral. El pajar estaba desprovisto en su parte alta de mampostería. Posterior a su construcción, se le añadió un retrete exterior. En la actualidad posee la salida de la cuadra por el porche, aunque originalmente la tenía por la parte trasera al edificio.
Los caseríos se construyeron en zonas libres de energía negativa.

Cerca del 80% de los caseríos vascos edificados hasta aproximadamente el año 1930 se sitúa en entornos no alterados por ondas y cumple con los requisitos de viviendas sanas y sostenibles establecidos por la bioconstrucción y la geobiología. Estos profesionales se encargan de identificar las corrientes de energía que resultan negativas para el ser humano, mientras que la bioconstrucción es la edificación con materiales ecológicos y sobre entornos no alterados.

Dormir de forma habitual sobre, falla, corrientes de agua o campos contaminados por ondas produce “una distorsión” que puede actuar como desencadenante de malestar general, dolor de cabeza o enfermedades más graves. Como ejemplo de que los baserris cumplen con los criterios de la edificación ecológica y se sitúan en ubicaciones libres de ondas perjudiciales para la salud, muchas casas miran hacia el sur o el este, orientaciones relacionadas con el calor.

Además, un gran número de caseríos se ubica sobre la zona en la que se unen el valle y la montaña, un enclave considerado idóneo por el Feng Shui, una milenaria tradición china relacionada con la geobiología que fija las condiciones para ordenar las viviendas sin influencias negativas. La distribución interna del caserío vasco también es la correcta, ya que deja el área central vacía y sitúa los dormitorios en las zonas más calientes del inmueble.

Pero aún hay más, ya que los materiales naturales que predominan en la construcción y en el mobiliario son adecuados porque, muchos muebles sintéticos utilizados en la actualidad desprenden micropartículas tóxicas.

Estas construcciones tradicionales empleaban los cinco elementos básicos del Feng Shui: el fuego, la piedra, el metal, el agua y la madera.

Javier Petralanda


Ugarte baserria
Ugarte

Relación de casas censuarias de 1807 en Larrabetzu.
- La casa primera de Basaraz, debe ciento setenta y cinco maravedises anuales.
- La segunda casa que es del medio, también de Basaraz, setenta y seis mrs.
- La casa primera de Belarrinaga, del barrio de abajo, sesenta y cuatro mrs.
- La segunda casa de Belarrinaga, alias Gogascoa asi bien sesenta y cuatro mrs.
- La primera casa del barrio de arriba de Belarrinaga ochenta y dos mrs.
- La segunda casa de Belarrinaga alias Soldan o Capitera, veinticuatro mrs.
- La tercera que es la ultima hacia la parte de Gortazar, cien mrs.
- La casa de Cortazar, ciento ochenta y cinco mrs.
- La casa de Emeotica, o primera de Elejaga, doscientos setenta mrs.
- La casa de Gojeneche, ciento ochenta y ocho mrs.
- La casa de Barreneche, doscientas y ocho mrs.
- La casa primera de Erguiñigo de la parte de abajo, ciento cinco mrs.
- La casa segunda de Erguiñigo, cincuenta mrs.
- La tercera de Erguiñigo, ochenta y cuatro mrs.
- La cuarta, también de Erguiñigo, cincuenta mrs.
- La quinta, titulada Erguiñigo Aturre, ciento treinta mrs.
- La casa de Astoreca, primera que se va a Guernica, trescientos diez mrs.
- La casa de Amarica el de arriba, ciento senta y ocho mrs.
- La casa de Gazteluchu, ciento ochenta mrs.
- La casa de Castillo el de medio, trescientosveinte mrs.
- La casa de Abasogoicoa, doscientos sesenta mrs.
- La casa primera de Ugalde, ciento ochenta y tres mrs.
- La casa de Ugalde la de medio, ciento ochenta y tres mrs.
- La casa de Ugalde, tercera y ultima hacia la parte de arriba, ciento setenta y cinco mrs.
- La casa primera de Loroño, yendo por las heredades del barrio Gallarza, ciento cuarenta y ocho mrs.
- La segunda, que está junto a ella, ciento ochenta mrs.
- Las dos casas de Bolomburu, ciento cuarenta y ocho mrs.
- La casa de Basaguren, sesenta mrs.
- La casa mayor de Berresonaga, trescientos setenta y tres mrs.
- La casa de Aguirregoicoa, ciento sesenta y tres mrs.
- La segunda de Aguirre, que esta a parte de Urculu, setenta mrs.
- La tercera casa de Aguirre, setenta y dos mrs.
- La casa de Urteazagasti, treinta mrs.
- La casa de Sarria, ochenta mrs.
- La casa de Villenena de la Calle, primera casa de ella entrando por el cantón a la izquierda, treinta mrs.
- La tercera casa de la calle, entrando también por el cantón por la derecha y esquina de la taberna mayor, seis mrs.
- La casa sexta, entrando en la calle por abajo a mano izquierda, seis mrs.

- La casa y caseria de Asuaga, doce mrs.
- La casa de Montorra, veinte mrs.
- La casa de Zubieta, tres mrs.
- La casa quinta, primera del barrio de Belarrinaga de la parte de abajo, que esta hacia la parte del barrio de arriba, tres mrs.
- La casa de Selaiche y la de Angoicoena de la villa, cuarenta y ocho mrs.
- La casa de Chocarena, veinte y cinto mrs.
- La casa de Pinuaga mayor, tres blancas y ½.
- La casa undecima de la calle entrando por abajo y parte izquierda, tres blancas 1 ½.
- La casa duodecima, pegante a la anterior, setenta mrs.

Entre todas ellas pagaban anualmente 5.179 maravedies.
 
Escríbeme
Me interesa tu opinión.